
Asociado históricamente a la estética de los años 50, este diseño reaparece en distintas versiones.

El cambio de estación no solo se siente en el clima, sino también en el estilo y la moda. Con la llegada del frío, los cortes de pelo toman protagonismo y marcan una clara tendencia: el pelo largo pierde terreno frente a opciones más cómodas, versátiles y fáciles de mantener.















