
Un dispositivo de asistencia en Corea del Sur revoluciona el cuidado de adultos mayores, basado en una serie de muñecas programadas con Inteligencia Artificial (IA). El producto genera interacción con las personas, desde saludos hasta avisos, y sirve como compañía en un contexto en el que el país cuenta con una tasa considerable de "muertes en soledad".

















