
WhatsApp deja de funcionar como una herramienta invisible y pasa a operar bajo reglas explícitas para el usuario. Durante años, la aplicación ofreció acceso sin costo y soporte extendido para una amplia variedad de dispositivos. En 2026, ese esquema se modifica: la continuidad del servicio queda atada al sistema operativo del equipo y a la aceptación de un nuevo modelo comercial.
El cambio impacta en comercios, trabajadores independientes y familias que concentran su comunicación diaria en la aplicación. Para evitar inconvenientes los usuarios deberán revisar si sus teléfonos continúan dentro del soporte oficial y qué implicancias económicas tiene sostener el servicio sin interrupciones.














