
Desde el 1 de mayo, los anuncios fueron retirados de carteles, paradas de tranvía y estaciones de subte, reemplazando publicidades de hamburguesas, autos a gasolina y aerolíneas por propuestas culturales como museos o conciertos. La medida fue comunicada por la cadena BBC.
La izquierda: “No queremos que las empresas nos digan qué debemos comer y comprar”

















