Suiza vota para limitar su población para intentar frenar el flujo de inmigrantes.
Los votantes de Suiza decidirán sobre una propuesta inédita impulsada por la derecha para limitar la población a 10 millones de habitantes en las próximas décadas. Esta iniciativa busca frenar la llegada de extranjeros al próspero país alpino, lo que podría generar graves consecuencias económicas y tensiones con la Unión Europea (UE). El partido impulsor, el Partido Popular Suizo (SVP), busca capitalizar el histórico aislamiento del país mediante un referendo que las encuestas proyectan, muy ajustado.
¿Salvación o condena?
Los defensores de la medida afirman que la inmigración masiva satura la infraestructura, las viviendas, los programas sociales y los recursos naturales de Suiza. En contraste, el gobierno, el Parlamento y los gremios empresariales la rechazan rotundamente por considerarla una herida autoinfligida que frenará la llegada de mano de obra calificada indispensable para sectores estratégicos. Mientras la derecha vincula la apertura de fronteras con el aumento de la criminalidad, los datos oficiales muestran que desde 2002 la población creció un 23% a la par de un incremento económico del 24%.
Posibles tensiones con la Unión Europea
De aprobarse la ley, el Ejecutivo deberá fijar restricciones al asilo y permisos de residencia al alcanzar los 9,5 millones de habitantes. Si se llega al tope de 10 millones y la población no disminuye en dos años, Suiza se verá obligada a romper el acuerdo de libre circulación firmado con la UE en 1999. Aunque los expertos ven efectos limitados a corto plazo, advierten que rescindir este pacto dañaría los lazos con Bruselas, su principal socio comercial, y sembrará una enorme incertidumbre para las inversiones extranjeras.
El rápido crecimiento demográfico responde al atractivo de Suiza, cuyos altos salarios y baja carga impositiva captan empresas y profesionales extranjeros. El partido SVP canalizó el descontento social argumentando el colapso de los servicios públicos y del mercado inmobiliario debido a esta ola migratoria. Para que la polémica reforma entre en vigor, la constitución suiza exige que gane por doble mayoría: el voto de los ciudadanos y el respaldo de la mayoría de los cantones.
El largo debate migratorio en Europa
A diferencia del resto del continente, donde la tensión se enfoca en la inmigración de países en desarrollo, los extranjeros en Suiza son mayoritariamente europeos. El país lleva medio siglo debatiendo la misma cuestión en las urnas, habiendo aprobado una sola iniciativa restrictiva por un margen mínimo en el año 2014. De ganar el "sí", Suiza sentará un precedente histórico mundial, ya que ningún país ha votado jamás democráticamente para congelar por completo el crecimiento y el tamaño de su población.
La inauguración de la sede policial llega tras años de controversia sobre qué hacer con la antigua posada del siglo XVII, donde nació el dictador nazi.
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Con la delegación dispersándose rumbo a distintos destinos, varios futbolistas comenzarán la nueva temporada con una camiseta diferente a la que vestían antes de la Copa del Mundo.
La prioridad será la aplicación de Nirsevimab en niños menores de un año que cumplan con los criterios establecidos y de la vacuna contra el Virus Sincicial Respiratorio (VSR) en embarazadas entre las 32 y 36 semanas de gestación.