Dormir es una de las funciones biológicas más importantes para el organismo, pero la cantidad de horas de sueño no siempre refleja la calidad del descanso. Incluso quienes creen haber dormido lo suficiente pueden presentar un + sin advertirlo. De acuerdo con investigaciones difundidas por la Sleep Research Society, el cuerpo y el cerebro envían señales que permiten detectar cuándo el sueño no fue verdaderamente reparador, muchas de las cuales suelen naturalizarse por el ritmo de vida cotidiano.
Las primeras señales de un sueño de mala calidad
Uno de los indicadores más frecuentes es la sensación de cansancio persistente durante el día, aun después de haber dormido varias horas. Los especialistas explican que esto suele estar relacionado con un sueño fragmentado o con una disminución de las fases de sueño profundo y sueño REM, fundamentales para la recuperación física y mental. Entre los síntomas más habituales se encuentran:


















