Alcarelle: la bebida sin alcohol que emborracha sin provocar resaca

Mundo 21 de marzo de 2021
Un neurocientífico inglés ha desarrollado un compuesto químico revolucionario que ofrece todos los beneficios de unos buenos tragos sin el daño al organismo o el dolor de cabeza del día siguiente.
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Imagen ilustrativa.

¿Qué pasaría si pudiéramos tener todos los beneficios de ingerir licor pero sin experimentar la terrible resaca? Si existiera un "lubricante social" igualmente efectivo para desinhibirnos, liberar endorfinas y mejorar los prospectos de una gran noche pero sin causar efectos nocivos para nuestro cuerpo ¿lo consumiríamos?

Ha llegado a nuestro alcance una alternativa que promete precisamente eso, una cosa más que agradecerle a la ciencia y en especial a un neurocientífico llamado David Nutt. 

"Una bebida para adultos sin alcohol que imita los aspectos del alcohol que todos deseamos pero sin esos horribles efectos dañinos que causan tanto daño a nuestra salud", es lo que promete su página web. El producto ha sido investigado a lo largo de 20 años, todo para ser perfeccionado y solvente. Se espera que "antes de cinco años" pueda comercializarse. O en eso confían sus creadores.

Un invento con polémica

Muchos pueden pensar que Nutt quiere ver a todo el mundo festivo por ahí pero nada más lejos de la realidad. Su interés proviene del rechazo a esa frivolidad con la que se consume alcohol normalmente en nuestra sociedad. Nutt es de la opinión de que el consumo de alcohol está demasiado aceptado socialmente y de que poco se tratan los daños que causa en nuestro organismo, "más nocivos que el LSD o el éxtasis", según afirma. "Si el alcohol se hubiera descubierto ahora lo trataríamos como una sustancia ilegal".

La cantidad segura de alcohol, si se aplican los criterios estándares, sería de "un vaso de vino al año", ha llegado a añadir en artículos académicos. Para llegar hasta Alcarelle, Nutt, que irónicamente también es propietario de un bar junto a su hija, ha experimentado un largo camino. Todo comenzó en sus años de estudiante de doctorado cuando descubrió un antídoto contra el alcohol, un compuesto que revertía sus efectos. Investigando este "antídoto", Nutt descubrió que "la virtud" del alcohol residía en estimular los receptores de Gaba. Gaba es un neurotransmisor cuyo rol es inhibir o reducir la actividad neuronal. Los receptores Gaba, se estima, están presentes en al menos un 30-40% de las células nerviosas del cerebro humano.

Nutt resolvió que Gaba, entre otros receptores, pueden ser estimulados sin llegar a los efectos adversos, y que ese podría ser uno de los accesos hacia nuevas formas de diversión si consecuencias. Alcarelle aún no se ha sometido a pruebas reales de seguridad, por lo que sólo Nutt y algunos de sus compañeros de laboratorio lo han probado. 

Lo mezclan con zumo de frutas, por lo que se ve no sabe bien a palo seco. Tampoco debería ser un problema, el licor no sabe precisamente a rosas y bien que en algún momento de la noche lo tomamos como si fuera el último trago del vaso. Alcarelle promete satisfacer la demanda de alcohol a la par que evita sus consecuencias tóxicas, eso lo sabemos, pero, de todas formas, como expertos catadores pongámonos reflexivos: ¿a alguien le viene a la mente algún compuesto que coloque y sea totalmente inocuo o no adictivo? Así han llegado las primeras críticas al producto. 

Conducir, una de las principales causas de mortalidad del alcohol, seguiría siendo un problema. Ser temerario e inconsciente llevado por la euforia, también. Además, todavía nadie se ha pronunciado acerca de una posible adicción al producto.

Sin duda, estamos frente a un avance para muchos: emborracharse sin resaca o punzadas en el hígado, pero no frente a la solución a todo problema que acarrean sustancias tan abyectas y tan patentes en nuestro día a día como el alcohol.

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