Una balada que explora el amor silente y las despedidas inevitables, donde dos almas se encuentran en un último adiós, mientras la vida sigue celebrando nuevos comienzos.
La escocesa Cath Bowie se acercó a Fortnite en 2017 y, un año después, comenzó a transmitir sus partidas en Twitch, hasta reunir a más de 24.000 seguidores que la acompañan en cada emisión