En los números finos, se observa una suba de la informalidad en torno a 1 p.p. (42% en el cuarto trimestre 2024 vs. 43% en el cuarto trimestre de 2025), mientras que la formalidad del empleo pasó del 57,8% al 56,9% (-0,9 p.p.). A su vez, el sociólogo Daniel Schteingart agregó que la tasa de empleo no registrado era de 41,4% al cierre de 2023. En tanto, la subocupación se mantuvo en el 11,3%, mientras que la sobreocupación se posicionó en 29,2%.
Al desagregar por regiones, el economista de CP-Consultores Federico Pastrana resaltó que "si bien el aumento del desempleo es generalizado, la región donde más creció el desempleo fue en GBA: pasó del 7,2% al 8,6% (+1,4 p.p.), mientras que si se toman solo los partidos del GBA (excluido CABA) la tasa aumenta al 9,5%".
A su vez, Pastrana añadió que "el costo del ajuste lo pagaron los jóvenes", ya que la desocupación juvenil, entre 14 y 29 años, aumentó: en varones pasó del 12,5% al 16,2% (+3,7 p.p.) y en mujeres escaló del 13,8% al 16,8% (+3%). "Los refugios frente al desempleo se empiezan a agotar. La menor cantidad de puestos registrados privados impactó de lleno en el desempleo. Hubo muy poca creación de puestos por cuenta propia y no registrados. Esto llevó a un aumento en la informalidad", analizó el economista de CP-Consultores.
Esta precaria situación en la creación de puestos de trabajo se suma a la crítica situación de los salarios reales, que se encuentran en un mínimo histórico: los registrados -entre públicos y privados- cayeron en 2025 un 2,1% real, mientras que desde noviembre 2023 acumulan una pérdida de 7,1% del poder adquisitivo, cálculo en base a datos de INDEC. Aunque desagregando los sectores, el público perdió 17,03% de su poder adquisitivo, mientras que los privados solo cedieron 1,55%.
Fuente: Ámbito.


















