Los detalles sobre el funcionamiento del robot-dentista fueron descriptos recientemente en un artículo publicado en la revista IEEE Transactions on Medical Robotics and Bionics.
Fuente: TN.

Las soluciones robóticas ganan terreno y ofrecen asistencia en ámbitos impensados poco tiempo atrás. Un desarrollo que emerge de la Universidad de Basilea, en Suiza, profundiza una expansión con un ingenio que podría revolucionar los tratamientos odontológicos.
Se trata de un pequeño robot que asiste a los dentistas en la colocación de coronas. La clave de este invento es su capacidad para trabajar con velocidad y de esta forma reducir la cantidad de visitas necesarias al consultorio.
¿Cómo funciona el dentista robótico?
La colocación de una corona es un proceso que habitualmente requiere varias visitas al odontólogo, con intervalos de días o incluso semanas. “Los pacientes a quienes no les moleste la idea de que un pequeño robot entre en su boca, ahora tienen una nueva alternativa que simplifica el proceso”, señala la publicación Popular Science.
Denominado MIR —siglas en inglés para “robot intraoral en minuatura”—, este dispositivo creado por ingenieros de la mencionada universidad europea tiene el tamaño de un corcho de vino. En concreto, mide 4,3 centímetros de largo y 2,5 de ancho, mientras que todos sus motores y equipos se encuentran en tubos y cables, tal como vemos en el video.
“Está diseñado para ser lo suficientemente pequeño como para caber cómodamente en una boca abierta”, comentó Yukiko Tomooka, especialusta en robótica de la Universidad de Basilea. “Incluso si el paciente gira la cabeza, MIR se mueve con él”, agregó.
El autómata puede escanear el diente a tratar y extraer las partes necesarias antes del tratamiento para la colocación de una corona. A diferencia de los métodos tradicionales que requieren varias visitas, hace en una sola.
¿Cuándo llegaría esta solución a los consultorios odontológicos? Tomooka y su equipo probaron el funcionamiento de este dispositivo en dientes fabricados con resinas y cerámicas, que tienen una dureza similar a la de las piezas reales.
De cara el futuro, prevén agregar componentes, como una cámara que ayudará para el seguimiento mientras el robot trabaja dentro de la boca del paciente, además de sensores que le permitan seguir operando en situaciones adversas. “Incluso después de un corte de energía, MIR sabría dónde está y hacia dónde debe dirigirse gracias a los datos recabados”, señaló al respecto Georg Rauter, ingeniero biomédico y codiseñador de este invento.
En ese camino, el desafío de los desarrolladores de MIR es integrar esos elementos sin aumentar excesivamente el tamaño del dispositivo.
Los detalles sobre el funcionamiento del robot-dentista fueron descriptos recientemente en un artículo publicado en la revista IEEE Transactions on Medical Robotics and Bionics.
Fuente: TN.















