
Hay más perros que niños: 8 de cada 10 argentinos conviven con una mascota

Para millones de argentinos, los animales dejaron de ser solo mascotas hace tiempo. Comparten la rutina, ocupan un lugar central y son un integrante más en el hogar. Esa transformación se refleja en los números: ocho de cada diez argentinos tienen al menos una mascota y nueve de cada diez la consideran parte de su familia.
Hay más de 32 millones de animales de compañía en el país, de los cuales cerca de 16 millones son perros, lo que convierte a la Argentina en el país con mayor cantidad de perros por hogar en América Latina, según el informe TrendLab 2026 de la consultora Youniversal.
Los relevamientos varían según la muestra, aunque todos confirman la profundidad del vínculo. Un estudio citado por Boicis indica que el 73% de las personas percibe a su perro o gato casi como un hijo. Otra investigación ubica en 96% la proporción de argentinos que integra a estos animales dentro de su núcleo familiar.
La transformación también aparece en la Ciudad de Buenos Aires. Cerca del 40% de los hogares porteños comparte su vida cotidiana con un perro o un gato. Durante la última década, la población canina creció 15% y ya supera la cantidad de niños de hasta 14 años.
Menos nacimientos y más animales en los hogares
El avance de las familias multiespecie coincide con una fuerte caída de la natalidad. Un estudio del Observatorio del Desarrollo Humano y la Vulnerabilidad de la Universidad Austral calculó una baja del 40% desde 2014, una de las reducciones más pronunciadas de América Latina.
El cambio demográfico altera la organización de las ciudades, los consumos y las relaciones afectivas. Los perros ingresan a centros comerciales, bares, restaurantes y servicios privados de transporte. También crecen las guarderías, las actividades recreativas, los espacios de tránsito y las propuestas de adopción.
La palabra "dueño" perdió presencia frente al término "tutor", que reconoce la responsabilidad de garantizar alimentación, atención sanitaria, seguridad y bienestar. Youniversal resume parte de esta transformación en una frase: "Las mascotas funcionan como un refugio simbólico frente a la incertidumbre", ya que aportan estabilidad, afecto incondicional y continuidad.
La tendencia no se limita a jóvenes o parejas sin hijos. También alcanza a adultos mayores que atraviesan la jubilación, la pérdida de rutinas o períodos de soledad. Una encuesta de la Universidad de Michigan reveló que el porcentaje de personas de entre 50 y 80 años que encuentra un propósito en el cuidado de un animal subió del 73% en 2018 al 83% en la actualidad.
El impacto sobre la salud mental y física
El mayor estudio global sobre tenencia responsable, desarrollado por Mars entre más de 20.000 tutores de alrededor de 20 países, reveló que una de cada cuatro personas adoptó un animal con el objetivo específico de mejorar su salud mental.
La investigación también detectó que los adultos mayores que comparten su hogar con una mascota tienen 36% menos probabilidades de sentirse solos. Entre los integrantes de la Generación Z, el 45% define a su animal como lo más importante de su vida.
La convivencia favorece el contacto social, aporta una rutina y fortalece el sentido de responsabilidad. Los paseos promueven la actividad física y las interacciones con otras personas, mientras la compañía reduce el aislamiento dentro del hogar.
Distintos estudios asocian este vínculo con menores niveles de estrés y presión arterial, además de una protección frente al deterioro cognitivo. El contacto afectivo también modifica la respuesta hormonal: reduce el cortisol y eleva la dopamina, la serotonina y la oxitocina.
Nueve de cada diez argentinos con animales valoran principalmente la compañía y el bienestar que reciben, de acuerdo con TrendLab. El beneficio, sin embargo, requiere una decisión responsable: la adopción no funciona como una receta automática frente a la soledad si la persona no cuenta con tiempo, recursos o condiciones adecuadas para sostenerla.
Recomendaciones para mejorar la calidad de vida de las mascotas
Los especialistas coinciden en que el bienestar de perros y gatos depende de hábitos cotidianos que ayudan a prevenir enfermedades y mejorar su calidad de vida. Entre las principales recomendaciones figuran:
- Alimentación adecuada: elegir un alimento acorde con la edad, el tamaño, el nivel de actividad y el estado de salud de la mascota. También debe contar con acceso permanente a agua limpia y fresca.
- Controles veterinarios periódicos: mantener al día el calendario de vacunación y desparasitación, además de realizar consultas preventivas, permite detectar enfermedades en etapas tempranas y mejorar el pronóstico.
- Ejercicio y estimulación: los paseos favorecen la actividad física, la socialización y la exploración del entorno. La frecuencia y la intensidad deben adaptarse a las necesidades de cada animal.
- Identificación: colocar un collar con una chapa identificatoria o utilizar un sistema de registro facilita la localización en caso de pérdida.
- Respetar sus tiempos y necesidades: cada mascota tiene un proceso de adaptación diferente, especialmente si fue adoptada o rescatada. Los especialistas recomiendan evitar los castigos y favorecer una incorporación gradual al nuevo hogar.
Fuente: BAE Negocios.


El llamativo dato de las madres añosas y la nueva edad a la que ya congelan óvulos
Sociedad12 de julio de 2026
El interés de los argentinos por tener hijos cayó del 77% al 46% en diez años
Sociedad08 de julio de 2026
Ciudad de Buenos Aires reguló la venta de vapeadores, cigarrillos electrónicos y bolsas de nicotina
Sociedad19 de junio de 2026
Solo el 5% de los argentinos ve a la educación como el principal problema del país
Sociedad09 de junio de 2026

¿La inyección epidural para un parto sin dolor puede causar daño neurológico en los bebés?
SaludEl domingo









