
Es el segundo cáncer más frecuente en Argentina que afecta por igual a hombres y mujeres y que, detectado a tiempo, tiene altas posibilidades de curación.

En Argentina es común cenar tarde, saltear comidas o comer cuando se puede. Sin embargo, estudios recientes advierten que este hábito desordena el reloj biológico y puede impactar en el ánimo, el metabolismo y el descanso.
La Alimentación Restringida en el Tiempo (TRE) propone limitar las comidas a una ventana de 4 a 12 horas, por ejemplo, entre las 9 y las 19. Este método favorece la claridad mental, el control del peso y el equilibrio hormonal. Adoptar horarios regulares y consultar con un profesional puede mejorar la salud física y emocional de manera notable.
Fuente: BAE Negocios.















