Falleció Charlie Watts, el baterista de los Rolling Stones

Música 24 de agosto de 2021
La noticia fue confirmada por su representante; el músico tenía 80 años.
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Charly Watts.

A los 80 años, murió Charlie Watts, el histórico baterista de los Rolling Stones. La noticia fue confirmada este martes por su representante pasadas las 13, hora de la Argentina, y puso de luto al mundo de la música.

“Es con inmensa tristeza que anunciamos la muerte de nuestro amado Charlie Watts“, afirma el comunicado difundido en las cuentas oficiales de la banda británica, que agrega que el artista “falleció pacíficamente” en un hospital de Londres, rodeado de su familia

“Era un querido esposo, padre y abuelo y uno de los más grandes bateristas de su generación”, resume el texto, y cierra: “Solicitamos amablemente que se respete la privacidad de su familia, miembros de la banda y amigos cercanos en este momento difícil”.

La noticia se conoce semanas después de que el entorno de Watts anunciara que el baterista no podría participar de los shows que la banda tenía previstos en los Estados Unidos, entre septiembre y noviembre de este año.

Tras tener que posponer los conciertos de 2020 por la pandemia del coronavirus, los Stones tenían previsto regresar a los escenarios el próximo 26 de septiembre con un concierto en St Louis, Misuri. 

“Estaremos ansiosos por darle nuevamente la bienvenida a Charlie a los escenarios ni bien esté completamente recuperado. Gracias a nuestro amigo Steve Jordan por hacerse cargo, para que aún podamos actuar en todas las presentaciones previstas para el otoño [boreal]”, expresó Mick Jagger en su cuenta de Twitter, tranquilizando a sus seguidores y dejando en claro que el problema de salud de Watts era algo pasajero.

Watts, oriundo de Londres, fue miembro de los Stones desde enero de 1963, cuando se unió a Mick Jagger, Keith Richards y Brian Jones en su incipiente grupo. Pese a ser reconocido como el miembro más introvertido y tranquilo de la banda -una percepción basada en su gesto adusto y su vida alejada de los escándalos-, el baterista reconoció que transitó años de zozobra por su adicción al alcohol y la heroína. “Me drogaba cuando me iba a casa. Mi mujer se daba cuenta de que no estaba bien”, contó en 2011.

Aun así, Watts siempre se tomó su trabajo con mucha responsabilidad. “El baterista es el motor. No hay nada peor que cuando ya no tenés más aire y te morís del dolor de manos, pero todavía te queda un cuarto de recital. Es lo peor”, explicaba sobre la “suerte” de tener que permanecer en el escenario durante las dos horas que podía durar un show.

Fuente: La Nación.

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