
Una joya en Punilla

Preparamos el equipo de mate, una vianda para el mediodía y partimos rumbo al Valle de Punilla. Luego de viajar 83 kilómetros desde de la ciudad de Córdoba y a 12 kilómetros de La Falda, llegamos a la Cascada de Olaén, un hermoso balneario natural.
Para ingresar, se cobra una entrada mínima y estacionamiento, por eso es recomendable ir temprano para aprovechar todo el día. Además no te olvides de llevar ropa y calzado cómodo porque para llegar a la cascada hay que recorrer un camino pedregoso pero de baja dificultad.

Este increíble lugar está conformado por tres saltos de agua de 20 metros de altura que están enmarcados entre paredones de piedras y conforman toboganes sinuosos. Las cascadas desembocan en ollas de agua cálida y con una profundidad de hasta 11 metros, ideal para refrescarse y darse un buen chapuzón.
Cuando vayas aquí podés aprovechar para visitar la capilla de Santa Bárbara, construida a finales del 1700. Según cuenta la leyenda, se edificó a pedido del padre de una joven que falleció junto a su pareja luego de una terrible tormenta. Los enamorados tenían por costumbre ir a pasar las tardes de verano a la cascada. Un día, debido a un temporal, cayeron a la quebrada y murieron luego de un desafortunado accidente. Es por eso que el templo se construyó como expresión de fe y para protección de los viajeros.

Así que si estás buscando refrescarte y pasar un lindo día al aire libre, venite a la Cascada de Olaén o –como la llaman los lugareños- a la “Joya de Punilla”.






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