El origen de la "Tutuca"

Para Saber 27 de febrero de 2021
La marca pasó al uso frecuente de todos aquellos que quieren referirse al maíz inflado endulzado, incluso sin saber en muchos casos que "Tutuca" no es el nombre del producto.
tutuca
La "tutuca" es una golosina muy popular entre los argentinos.

"Tutuca" es el nombre de la famosa marca que ha tenido tanto impacto en los consumidores argentinos que ya forma parte del vocabulario popular. La marca pasó al uso frecuente de todos aquellos que quieren referirse al maíz inflado ya sea endulzado con azúcar o con edulcorante, que tan comúnmente se vende en distintos comercios; incluso sin saber en muchos casos que Tutuca no es el nombre del producto, sino un nombre de fantasía que nació en La Falda hace más de 60 años.

Esta popular golosina fue perfeccionada, comercializada y su nombre de fantasía registrado por Alcides Ernesto Klenzi, José Fernández y Alfonso y Jaime Betancur, quienes le dieron nacimiento en el interior de Córdoba, siendo la primera producción vendida en la cantina de una escuela de la misma localidad, en la avenida Edén.

Según dichos del propio Alcides al Diario de Carlos Paz, éste nació en Santa Fe, en un campo, donde vivió con su familia hasta que le tocó el servicio militar; una vez finalizado éste, abandonó el hogar para lanzarse a una nueva aventura, la que lo llevó hasta la ciudad de La Falda, allí se instaló en la hostería El Paraíso y comenzó a trabajar en una fábrica de juguetes. Como el negocio de juguetes no duró mucho comenzó a dar clases de música.

Las vueltas de la vida lo llevaron a tener entre sus alumnos a Alfonso Black, quien tenía un depósito de golosinas y lo contactó con una empresa santafesina que distribuía caramelos, de la mano de quienes se convirtió en uno de los mayores distribuidores de golosinas de la provincia. Dentro del mundo de las golosinas, llegó a conocer a sus socios, con quienes conoció el producto al que denominaron Tutuca.

En una pequeña vasija de hierro, la que era calentada con sopletes, se colocaba el maíz. Luego de unos minutos, se liberaba la presión, lo que ocasionaba que el maíz se inflara. Una vez listo, le incorporaban aditivos para hacerla dulce. Luego, se empaquetaba y se llevaba a la escuela para su venta.

Con el gran éxito del producto decidieron imprimir folletos y a distribuirlo a la salida de las escuelas, hasta que llegaron a ofrecerlo a localidades vecinas de La Falda. Y no pasó mucho tiempo hasta que la demanda de la tutuca llegara a oídos de las restantes provincias, lo que demandó un nuevo esfuerzo logístico para distribuirlo y venderlo en el resto del país, apelando en sus momentos a los trenes de carga.

Las culturas preincaicas ya elaboraban un producto similar antes de la llegada de los españoles al continente. Sin embargo, en la zona de la Puna norteña, los ciudadanos fueron probando diversas formas de explotar el maíz, hasta que en Bolivia lo hacían en cápsulas de hierro calentadas con sopletes. Ésta es la técnica que llega a La Falda y es perfeccionada para luego ser comercializada, hasta llegar a ser la popular y conocida Tutuca.

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