Goles que invitan a soñar

De Rabona 28 de noviembre de 2022 Por Guillermo Boris
La selección argentina tuvo en vilo a un país, que respiró por los goles de Messi y Enzo.
argentina
Los goles de Messi y de Enzo Fernández, pusieron fin a una angustia tremenda que tuvo en vilo a un país en la previa de dicho encuentro.

Argentina derrotó a México 2 a 0 y sigue con vida en el Grupo C del Mundial de Qatar 2022, donde deberá ratificar con una victoria ante Polonia el miércoles, su pase a Octavos de Final.

Mas allá de tamaña noticia, el gol de Lionel Messi se gritó con fuerza en gran parte del mundo, pero sobre todo en nuestro país, que vivió un desahogo gigante, que le había quedado pendiente tras la derrota de la primera fecha ante Arabia Saudita. Los goles de Messi y de Enzo Fernández, pusieron fin a una angustia tremenda que tuvo en vilo a un país en la previa de dicho encuentro, dado el drama del desenlace, que sin dudas los protagonistas se encargaron de comunicar.

Porque más allá del triunfo, de los goles, de la angustia y de un país pendiente de un partido; el futbol vuelve a poner de manifiesto que, en nuestro país, es mucho más que un juego. Bienvenida las palabras de Scaloni acerca de lo que paso con su hermano, aclarando que ojalá esto fuera “un juego”, o las lágrimas de Aimar en el banco d ellos suplentes que mostraban gestualmente en el cuerpo técnico, lo que se estaban jugando y lo que podía traer una derrota y eliminación con los aztecas.

Dibu Martínez ponderando el trabajo de su psicóloga, entre otros ejemplos que podemos poner, nos invitan a reflexionar acerca de por qué este tan bello deporte, significa tanto para los argentinos, al punto de comer, no salir, no hablar con nadie, andar bajoneado, entre otras cosas, que sufrimos pos derrota en un mundial o cuando nuestro club pierde. Sociológicamente, hay trabajo de sobra, pero lo que no podemos hacer es dejar de plantearnos, como esta situación nos lleva, de la noche a la mañana, de amar a alguien por un juego a denostarlo al otro día por un error en el mismo juego. O también, pasar de la euforia al enojo o al llanto en el mismo partido.

Eso quizás sea lo mejor y lo peor del futbol, la pasión que se genera y que genera la pelota, que claramente modifica mundialmente mucho más que un campeonato, un partido o un resultado. Modifica estados de ánimos, de vida, de salud y de bienestar general. En fin, un deporte que no es sólo eso, pero que quizás debería serlo. Un debate para pensar y un debate para profundizar en días de tanto mundial.

Finalmente, mientras hacemos esta reflexión, festejamos la victoria argentina ante México, nos preparamos para vivir la final contra Polonia y si todo sale según los planes (algo que en el futbol es relativo), el lunes estaremos contando el pos Octavos y el futuro de nuestra selección.

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