¿Cómo nacieron los Juegos Olímpicos?

Para Saber 24 de julio de 2021
Su origen se remonta a las competiciones realizadas por los griegos.
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En su origen, las Olimpiadas griegas rendían homenaje a los dioses.

El origen de los Juegos Olímpicos se encuentra en el homenaje a los dioses. El primero en recibir culto fue Cronos, que acabó devorando a sus hijos. Los ciudadanos ofrecían regalos que después quemaban en una hoguera. Encender la hoguera daba prestigio y honra a quien lo hacía. Y ahí nació la primera carrera olímpica de la historia. Te contamos la historia de las Olimpiadas de la antigua Grecia.

Nacieron en Grecia en el año 776 a.C.

Se tiene constancia de la existencia de los Juegos Olímpicos como se conocían en la antigua Grecia desde el año 776 a.C. Nacieron en la ciudad de Olimpia, de ahí su nombre. Se sucedieron cada cuatro años hasta el 393 d.C. Estos eventos se repitieron hasta en 293 ocasiones. Pudieron celebrarse más, pero no han quedado restos que permitan estudiar un origen más antiguo del que se conoce.

Los Juegos Olímpicos homenajeaban a los dioses

En su origen, las Olimpiadas griegas rendían homenaje a los dioses. El primero fue Cronos, hijo menor de Urano, dios del cielo, y de Gea, diosa de la tierra. Cronos mató a todos sus hijos excepto a Zeus, que pronto lo relegó en los homenajes olímpicos. Se organizaban actos litúrgicos en torno a la figura del dios.

Estos preparativos, que se extendieron en la época del padre de los dioses, reunían no solo a los deportistas, sino a miles de fieles que se congregaban en torno a la figura del dios. Esto llevó a la puesta en marcha de algunas prácticas que se convirtieron en habituales como la de ofrecerle regalos en el monte de Olimpia.

Encender una hoguera, objetivo de la primera competición

Los presentes que se acumulaban en el monte Olimpia debían ser quemados en la hoguera en señal de reverencia o sumisión al dios. Como el hecho de prender la llama suponía un privilegio y una distinción muy codiciados, se arbitró una sencilla forma de determinar quién sería el elegido.

Consistía en colocar a los peregrinos a una distancia prudencial en forma de salida. Desde ese lugar debían iniciar la carrera hasta el punto en que se situaba un sacerdote portando una antorcha. El ganador tendría el honor de encender la llama de la gran hoguera en la que arderían los regalos entregados al dios.

Se dice que en aquel momento ningún dato externo, aparte de la gloria del triunfo, recompensaba al ganador; únicamente ceñía sus sienes una corona de olivo salvaje. 

La primera carrera regulada consistía en correr 192 metros

La competición ritual daría lugar más adelante a la carrera denominada de estadio (192, 27 metros) tras la que se programarían otras modalidades deportivas celebradas junto a ceremonias religiosas.

De esta forma nacían los Juegos Olímpicos de la antigüedad clásica.

El culto a gobernantes acabó con los Juegos Olímpicos de la Antigüedad

Los Juegos de la Antigüedad, que también tenían lugar cada cuatro años, dejaron de celebrarse en el 393 d.C. cuando empezaron a extenderse concursos similares en otras zonas próximas. El ideal religioso que dio origen a este evento perdió fuerza en los organizados en otras ciudades donde se veneraba no a una divinidad sino a un soberano en particular.

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