El nacimiento de las papas Pringles y una curiosa historia sobre su creador

Para Saber 17 de octubre de 2020
De entre las leyendas urbanas que se han dicho acerca de las papas Pringles, hubo una que insinuaba que los restos del hombre que las creó, terminaron en varias latas y estas fueron vendidas al público.
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Las papas fritas Pringles fueron creadas por Fedric J. Baur, un químico estadounidense que se destacó por la visión que tenía en el diseño de los alimentos. De hecho, él fue también el que ideó originalmente esa forma tan icónica que tiene la masa de las famosas papas fritas.

Al parecer, mientras trabajaba para la compañía Procter & Gamble (dueños de Pringles hasta su venta a Keloggs en el 2012) como químico, se le asignó la tarea de encontrar una forma de evitar el problema de las bolsas de papas de la época, las cuales solían ser de mala calidad y hacían que el producto envejeciera muy rápido.

Baur trabajó en encontrar una “papa” diferente y un envase rompedor, aunque él no fue quien finalmente sacó las Pringles como producto comercial. Varios años después, Alexander Liepa retomó el camino donde Baur lo dejó y logró mejorar el sabor de la masa frita.

Por tanto, generalmente se considera al inventor de las Pringles a ambos, aunque en realidad Liepa trabajó sobre el trabajo de Baur. Sin embargo, el producto que ambos presentaron no se consideró técnicamente como un “chip” de papa. Originalmente se llamaron “Pringles Newfangled Potato Chips”.

¿Por qué? Porque Pringles contiene únicamente alrededor del 40% de contenido a base de patata, y la mayor parte del resto proviene del almidón de trigo y varios tipos de harina, incluidos el maíz y el arroz. Por tanto, para la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos debía cambiarse el nombre porque el producto técnicamente no cumplía con la definición de una papa frita.

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Se les permitió usar la palabra “chip” de manera muy restrictiva. De hecho, si querían seguir usándola solo podían decir “papas fritas Pringles hechas con papa seca”. Hoy la mayoría de la gente simplemente las conoce como “Pringles”.

Sea como fuere, Baur fue el creador de esa forma tan inteligente de apilarlas de forma uniforme en lugar de tirarlas en una bolsa: la famosa lata o envase de la marca.

La muerte de Baur

En el año 2014 surgió un rumor sobre la muerte de Frederic j. Baur. Se decía que nadie debía comer las papas Pringles porque su creador había sido incinerado y sus cenizas colocadas en latas que posteriormente se distribuyeron para su venta.

Sin embargo aquí viene la parte de aquella leyenda urbana que sí es verdad. Tras su muerte en el 2008 a 20 días de cumplir 90 años, efectivamente Baur sí fue incinerado. De acuerdo con sus deseos, su familia colocó parte de sus cenizas en una lata de Pringles (la mayoría, no cabían todas).

Esta lata se enterró en una urna tradicional. Una segunda urna que también contenía una pequeña porción de sus restos, fue entregada a uno de los nietos del hombre, en lugar de ser enterrada.

Lo cierto es que, en la década de los 80 Baur había hecho esta extraña solicitud a sus hijos para cuando llegara el momento de su entierro. Tras su muerte, decidieron cumplir con ese último deseo, aunque originalmente no estaban seguros de si su padre estaba bromeando o no. De hecho, años después contaron la siguiente anecdota: 

Mientras iban de camino a la funeraria para recoger las cenizas, la familia se detuvo en una tienda. ¿Adivinan para qué? Sí, para comprar la lata de Pringles donde introducirían a Baur. Según su hijo Larry:

"Cuando mi padre planteó por primera vez la idea del entierro en una lata en la década de 1980, me reí al respecto. Aquel día en el establecimiento lo recordé otra vez. Mis hermanos y yo discutimos brevemente qué sabor usar para meter a mi padre. Lo tuve claro, teníamos que usar las originales"

Así fue como el hombre que creó las latas de Pringles acabó enterrado en el interior de una de ellas. Obviamente, sin que esa lata de originales jamás llegara al mercado.

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