¿Renegás con tu nombre?, mirá lo que dice la ciencia

Vanguardista 26 de octubre de 2022 Por Carlos Maciel
Si en algún momento tu nombre fue tema de discusión, este artículo es para vos. De acuerdo a diversos estudios, la ciencia brinda afirmaciones.
nombres
Lo que dicen los especialistas.

Según Hans J. Eysenck, psicólogo inglés que dedicó su vida al estudio de la personalidad, la estructura de esta posee 3 dimensiones: carácter (las aptitudes que se aprenden), temperamento (la herencia determinada por los genes) e inteligencia (el comportamiento cognitivo). En un nivel básico, nuestros nombres pueden revelar detalles sobre nuestra etnia u otros aspectos de nuestro origen, lo que en un mundo de prejuicios sociales conlleva consecuencias inevitables. Por ejemplo, la BBC ha explicado que, según una investigación estadounidense realizada a raíz de los ataques del 11 de septiembre, se descubrió que si una persona tenía un nombre que sonara árabe tenía menos probabilidades de conseguir una entrevista de trabajo que alguien con un nombre más "occidental". Además, en diferentes culturas los nombres pueden tener ciertas connotaciones tanto positivas como negativas sobre el individuo. 

Un estudio de la década de 2000 dirigido por la psicóloga estadounidense Jean Twenge descubrió que las personas a las que no les gustaba su propio nombre tendían a tener una adaptación psicológica más deficiente. Según los expertos, esto puede suceder ya que el propio nombre no aporta seguridad al individuo, lo que hace que se cohíba. Incluso para establecer una relación amorosa, un nombre considerado "pasado de moda" también podría limitar tus opciones de éxito. Es lo que descubrieron unos investigadores alemanes en un estudio de 2011.  Preguntaron a un grupo de personas que iban a tener citas a ciegas si su decisión de conocer a alguien, o no, podría estar condicionada por sus nombres y, efectivamente, aquellos que tenían nombres "menos atractivos" se exponían a un mayor rechazo.

Pero no todo son datos negativos, los nombres originales, aunque en una etapa de edad más temprana puedan sonar extraños y crear algo de rechazo, en la etapa adulta suelen parecer interesantes para los demás y crear una imagen sobre la persona que lo tiene como original y singular. Tener un nombre inusual podría incluso moldearnos para ser más creativos y de mente abierta, según otra investigación de David Zhu y sus compañeros. Revisaron los nombres de los directores ejecutivos de más de 1.000 empresas y descubrieron que cuanto más raros eran sus nombres, más distintivas eran las estrategias comerciales que implementaban, especialmente si también tenían más confianza por naturaleza.

Después de estos datos, si estás a punto de enfrentarte a la difícil tarea de ponerle un nombre a tu hijo o hija; o en un futuro, tendrás una sensación de inseguridad tremenda. Un especialista aconseja: "Si le das a un niño un nombre muy común, es probable que le resulte más fácil ser aceptado y querido por los demás a corto plazo, pero los padres deben encontrar formas de ayudar al niño a apreciar su singularidad, tal vez dándole un apodo especial o afirmando con frecuencia sus características únicas".

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