Las razones de las protestas en Colombia

Para Saber 29 de mayo de 2021
El paro ha inundado las calles de las principales ciudades durante un mes, y más de 40 personas han muerto, algunas en enfrentamientos con la policía.
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El detonante de las protestas fue un ajuste fiscal propuesto por Duque.

Las protestas han sacudido a Colombia durante un mes, en el que miles de personas han salido a las calles de sus principales ciudades, los manifestantes han bloqueado las carreteras y la policía ha respondido, a veces con fuerza letal. Más de 40 personas, muchas de ellas manifestantes, han muerto.

Los manifestantes han conseguido algunas de sus demandas, pero prometieron permanecer en las calles. Los líderes de las protestas, muchos de ellos dirigentes de los principales sindicatos, convocaron para el miércoles grandes marchas en las capitales nacionales y estatales del país, que calificaron de “toma de las capitales”.

El detonante de las protestas fue un ajuste fiscal propuesto por Duque, que muchos colombianos sintieron habría dificultado aún más la supervivencia en una economía ya de por sí sofocada por la pandemia.

Sin embargo, el desahogo se transformó rápidamente en una expresión generalizada de indignación por la pobreza y la desigualdad y por la violencia con la que la policía ha reaccionado al movimiento.

Estudiantes, maestros, trabajadores de la salud, agricultores, comunidades indígenas y muchos otros se han juntado en las calles.

La primera exigencia de los manifestantes fue la eliminación de la propuesta tributaria. Sin embargo, las demandas se han expandido con el paso de los días para incluir llamados para que el gobierno conservador garantice un salario mínimo, prevenga la violencia policial y retire un plan de reestructuración sanitaria que, según los críticos, resulta insuficiente para solventar problemas sistémicos.

Hasta ahora, los manifestantes han conseguido derribar tanto la propuesta de impuestos como el plan de salud. Y Duque ha puesto en marcha varios programas destinados a ayudar a las familias con dificultades, incluido uno que subvencionará parcialmente los salarios de los empresarios que contraten a jóvenes.

La popularidad de Duque, que ya había caído antes de la pandemia, está cerca de su punto más bajo desde su elección en 2018, según la encuestadora Invamer.

¿Qué desencadenó las protestas?

A finales de abril, Duque, de tendencia conservadora, se convirtió en uno de los primeros líderes de América Latina en tratar de abordar el déficit económico creado en parte por una pandemia que ha devastado poblaciones y economías en la región.

Su plan fiscal buscaba mantener nuevos subsidios para los pobres, mientras aumentaba los impuestos sobre muchos bienes y servicios cotidianos. Si bien varios economistas afirmaron que era necesario realizar algún tipo de reestructuración fiscal, muchos colombianos percibieron el plan como un ataque a sus vidas ya de por sí difíciles.

Incluso antes de la pandemia, muchos colombianos con trabajos a tiempo completo tenían dificultades para ganar incluso el salario mínimo: alrededor de 275 dólares mensuales.

Helena Osorio, por ejemplo, es una enfermera de 24 años que trabaja de noche y gana 13 dólares cada turno por cuidar a pacientes con covid. El ingreso apenas alcanza para que ella y su hermano menor puedan sobrevivir. Esto la motivó a asistir a las protestas recientes.

La propuesta fiscal de Duque también se produjo en un momento en el que los casos y muertes por coronavirus aumentaban en el país, lo que dejó a cientos de colombianos desesperados en busca de una cama en hospitales saturados. Además, el despliegue de la campaña de vacunación ha sido lento.

¿Qué más indigna a los colombianos?

La propuesta fiscal fue un catalizador que hizo que frustraciones de larga data llegaran a su punto de ebullición.

Colombia se encuentra entre los países más desiguales del mundo. Un informe del 2018 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos afirmó que se necesitarían 11 generaciones para que un colombiano pobre se acerque al ingreso medio de su sociedad, el número más alto entre 30 países investigados.

A pesar de la reducción de la pobreza en las décadas previas a la pandemia, muchos colombianos, en particular los jóvenes, sienten que los motores del ascenso social están fuera de su alcance.

Muchos colombianos también están frustrados por la aplicación por parte del gobierno de su parte del acuerdo de paz con el mayor grupo rebelde del país, las FARC, o Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

El acuerdo, firmado en 2016, debía poner fin a generaciones de conflicto armado. Los rebeldes dejarían las armas y el gobierno, entre otros compromisos, llevaría oportunidades económicas a las zonas rurales que habían sufrido durante la guerra.

Pero el partido de Duque se opuso firmemente al acuerdo, diciendo que era demasiado indulgente con las FARC. Sus críticos dicen que no ha sido lo suficientemente agresivo a la hora de establecer los programas que se suponía que ayudarían a cimentar la paz, incluyendo uno que ayudaría a las familias cocaleras a cambiar de cultivos. Y la violencia continúa en muchas zonas rurales, alimentando la frustración.

A medida que se intensifican las protestas, con enfrentamientos entre los manifestantes y la policía, el gobierno de Duque ha culpado con frecuencia de la violencia a grupos armados que, según dice, se han infiltrado en las protestas.

La respuesta de la policía a las protestas

La Policía Nacional de Colombia, una de las pocas en América que está a cargo del Ministerio de Defensa, ha respondido con fuerza, al disparar en ocasiones balas reales a los manifestantes pacíficos, según entrevistas a testigos realizadas por The New York Times. Esto ha exacerbado la indignación.

Según la Defensoría del Pueblo de Colombia, una agencia gubernamental que investiga las presuntas violaciones de derechos humanos, 46 personas han muerto hasta el 27 de mayo. Sin embargo, Human Rights Watch y otras organizaciones afirman que probablemente la cifra de muertos sea mayor.

Se ha denunciado la desaparición de cientos de personas en el marco de las protestas, y la Fiscalía General dijo el 24 de mayo que las autoridades estaban buscando a 129 de ellas.

En una entrevista, Duque reconoció que algunos oficiales habían sido violentos, pero atribuyó la violencia a algunos malos actores y afirmó que no era necesario realizar un cambio importante en la fuerza policial.

¿Los manifestantes han participado en la violencia?

Los manifestantes han bloqueado las carreteras principales, lo que ha impedido el paso de alimentos y otros bienes esenciales. Las autoridades afirman que esto ha obstaculizado los esfuerzos por combatir el coronavirus en un momento en el que los nuevos casos y las muertes por el virus se encuentran cerca de sus máximos históricos.

El Ministerio de Defensa afirma que un oficial fue asesinado y cientos han resultado heridos, mientras que personas asociadas con las protestas han destrozado estaciones de policía y autobuses.

Si bien decenas de miles han marchado por las calles, no todos apoyan las protestas.

Jhon Henry Morales, un taxista de 51 años de Cali, dijo que su ciudad había quedado casi paralizada en los últimos días, debido a que algunos manifestantes habían bloqueado las carreteras con neumáticos.

Morales dijo que no había podido trabajar, lo que le ha dificultado pagar sus deudas. “La protesta es legal”, dijo. Pero “es que yo también tengo derechos como ciudadano colombiano”.

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