La Copa Libertadores, esa hermosa ¿obsesión?

De Rabona 27 de junio de 2022 Por Guillermo Boris
Año tras año, los equipos de nuestro país se proponen ganarla, pero la realidad es que cada vez costará más.
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Los equipos clasificados buscaran seguir el camino hacia la gloria eterna.

Mañana comienzan los octavos de final de la Copa Libertadores de América, con la novedad de que los seis equipos argentinos que la disputaron, clasificaron a dicha instancia, donde buscaran seguir el camino hacia la gloria eterna. Ahora bien, distintas son las realidades de los clubes, ya que Talleres y Colón, se enfrentaran entre ambos para buscar hacer historia, en un momento deportivo que los encuentra alejado de la realidad que imaginaban desde lo futbolístico. Boca y River, los grandes candidatos, enfrentan a Corinthians y Vélez respectivamente, mientras que Estudiantes medirá fuerzas con el difícil Fortaleza de Brasil.

Hasta ahí, todo positivo, todos clasificados, pero la reflexión es la siguiente: Pese a que se intenta imponer de manera peligrosa que, fuera de la Copa, ningún torneo vale nada, la realidad es que fueron menos las veces en la historia, que los equipos argentinos pudieron salir campeones, o sea, que la lógica es que eso pase cada tanto. Y si ponemos en consideración la diferencia económica cada vez más grande de América con nosotros, sólo cabe pensar, que serán cada vez mas los brasileños, los que festejan títulos, en detrimento de argentinos y el resto. 

Los equipos clasificados buscaran seguir el camino hacia la gloria eterna.

Da la sensación, de que solo Boca o River, con su poderío económico y deportivo, pueden enfrentar a los brasileños, pero tampoco es garantía de nada. Una economía flaca, jugadores que se van cada vez más jóvenes, campeonatos con cada vez más equipos y difíciles de entender, fútbol sin visitantes y con entradas cada vez más caras, más la falta de seguridad en las canchas, conforman un combo perfecto para poner trabas e impedir campeonar.

Finalmente, quiero resaltar así, que pese a todo esto, la Argentina sigue ingeniándoselas para que sus equipos sean competitivos. Pero invito a reflexionar, a socios, hinchas, periodistas y demás, a que no pongamos como que el fútbol es la copa o nada; porque es una manera de valorar nuestro fútbol y de saber que no sólo importa el final, sino también las formas y el camino, ya que al fin de cuentas, el campeón es uno solo, y como sabemos, no siempre es el mejor… Vamos Argentina y que de los seis, nos sorprenda uno.

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