Una muerte injusta, que muestra varias realidades

De Rabona 18 de julio de 2022 Por Guillermo Boris
El asesinato de Federico Potarski, es una demostración de la difícil realidad que viven los futbolistas del ascenso y la sociedad en general.
federico-potarski
El jugador Federico Potarsky.

Fue una mañana difícil la del viernes, cuando todos nos desayunábamos con la noticia del fallecimiento de un jugador del club Berazategui, que actualmente se sitúa en la primera C del ascenso argentino. El hecho en sí ya es un drama, pero mucho más lo es cuando se da en la manera en que ocurrió, asesinado en ocasión de robo, como tantas otras personas, victimas de la misma situación en este 2022.

Como siempre ocurre, hechos de inseguridad hay todos los días y a toda hora en nuestra Argentina; factores hay muchos y causas también. Gobernantes que no hacen lo que deben, policía ineficiente, contexto económico difícil, pobreza y desempleo creciente y, sobre todo, la ausencia y cada vez peor de los índices educativos, solo por citar algunas de las causas que se juntan en un combo, que para Federico fue mortal.

El era un jugador amateur, del ascenso, que como casi todos los jugadores de esas categorías, aman el futbol y lo juegan con pasión, con ausencia de sueldos o escasez de los mismos, que obliga a dichos deportistas, a tener mas de un trabajo para poder vivir y subsistir, sin poder hacerlo de lo que quieren, que es ser jugador profesional. Detrás de esta historia, vemos la realidad de miles de otros jugadores y jugadoras que, a lo largo y ancho de nuestro futbol argentino, dejan el alma diariamente, con miles de carencias, para poder hacer lo que les gusta.

La muerte de Federico, nos tiene que borrar ese pre concepto de que los jugadores son millonarios, ya que solo algunos de miles tienen esa suerte, o, mejor dicho, algunos más que jueguen en primera; pero la mayoría de los futbolistas y las futbolistas, deben trabajar de otras cosas para poder cumplir su objetivo, muchas veces dando ventaja en lo físico, en la alimentación y en el descanso, solo por citar algunas razones.

Seguramente se hablará unos días de lo que paso, se atrapará a los culpables y se seguirá adelante. El desafío para todo el mundo del futbol, es que se haga algo desde el deporte, para contribuir a que los jugadores del ascenso puedan hacer lo que les gusta en condiciones dignas y con acompañamiento de los clubes; y que el Estado, en todas sus estructuras, acompañe y esté a la altura, siendo el principal apoyo de miles de instituciones que son verdaderos contenedores sociales en este contexto difícil que nos toca vivir. 

Por lo demás, nada queda que agregar, seguiremos pidiendo justicia por Federico, por las condiciones dignas de los y las futbolistas del ascenso y por cada argentino que sale de su casa a diario, sin saber si podrá volver a la misma al final del día. SERÁ JUSTICIA.

Te puede interesar