Pregunta existencial ¿Por qué cuando bostezás contagiás al resto?

Vanguardista 11 de agosto de 2021 Por Carlos Maciel
Ese momento en el que no podés evitarlo... y que encima, los que tenés cerca, se acoplan. Existen diversas teorías para explicar esta acción desconocida para los expertos.
bostezo
Algunos estudios indican que el bostezo es una forma de comunicar el estado interno de uno mismo.

Se dice que bostezamos cuando tenemos sueño, hambre o cuando nos aburrimos. Cuando alguien bosteza es común que acto seguido, las personas que están alrededor se contagien de ese bostezo. Esta acción es una de las más desconocidas por parte de la ciencia, que ha intentado buscar los motivos por los que bostezamos.

Algunas investigaciones aseguran que bostezamos para refrigerar nuestro cerebro. Cuando bostezamos, introducimos aire frío de golpe que refrigera la sangre que pasa por nuestra cavidad nasal y bucofaríngea, enfriando así el cerebro. Podría decirse que el bostezo es el sistema de ventilación de nuestro “procesador central” es decir, de nuestro cerebro.

Otro estudio mantiene que el bostezo se produce cuando hay una falta de oxígeno en la sangre. El núcleo paraventricular del hipotálamo detecta esta falta y con el bostezo se introduce una gran cantidad de aire que vuelve a nivelar esos parámetros.

También existen algunas teorías que conectan el bostezo con una función sexual y en concreto con la erección de los hombres. Otros estudios sostienen que el bostezo se trata de un sistema de comunicación primitivo y otros que es un reflejo que conservamos desde los tiempos en los que estábamos en el seno materno. Una última explicación podría ser que el bostezo se produce para reducir la ansiedad y aumentar la atención.

¿Por qué son tan contagiosos los bostezos?

Andrew C. Gallup, profesor asistente de Psicología en el Instituto Politécnico de la Universidad Estatal de Nueva York, asegura que “el bostezo está influenciado por patrones circadianos”, es decir, por los ciclos que indican a nuestro cuerpo cuando es de día y cuando de noche. Pero este profesor dice que no hay una teoría concluyente sobre el contagio de los bostezos.

Algunos estudios, comenta el profesor, indican que el bostezo es una forma de comunicar el estado interno de uno mismo. Otros trabajos aseguran que se trata de una acción para promover la vigilancia grupal y sincronizar el comportamiento del grupo. Y existe otra investigación “inconsistente e inconclusa” que apunta a que hay una relación entre la empatía y la susceptibilidad al bostezo de forma contagiosa.

“Se han observado bostezos, o al menos patrones similares de apertura mandibular, en todas las clases de vertebrados. Es probable que los humanos y los animales no humanos bostecen por razones similares” explica el profesor Gallup, que explica que existen evidencias del contagio de bostezos en otros animales como los chimpancés, las ratas o los periquitos.

 

Carlos Maciel

Redactor y editor audiovisual. Escribo la sección Vanguardista. Apasionado de la radio en sus diferentes formatos y del trabajo en equipo. Enviame tu mensaje a [email protected]

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