La planta de cannabis podría ayudar a combatir el cambio climático

Medio Ambiente 31 de diciembre de 2022
Los científicos y expertos de la industria han elogiado el potencial de esta planta como una herramienta poco usual en la lucha contra este fenómeno.
cannabis
El estudio afirma que debe verse como una solución climática porque no solo funciona de manera efectiva en la captura de de carbono, sino también por lo de su rápido crecimiento.

Una reciente investigación ha concluido que las plantas de cannabis podrían ayudar a combatir el cambio climático al absorber dióxido de carbono con una eficacia dos veces superior a la de los árboles.

¿Un aliado inesperado? Numerosos estudios han demostrado que el cáñamo captura hasta 16 toneladas de gases de efecto invernadero al año, mientras que los árboles absorben unas seis toneladas. Y es que las plantas de cannabis podrían ser el jugador que falta en nuestra lucha contra el cambio climático, ya que la planta de cannabis puede absorber el dióxido de carbono del aire con más del doble de eficacia que los árboles.

ola de calorSe multiplicó por 60 la probabilidad de una ola de calor

El cáñamo industrial es una variedad de la planta cannabis sativa, pero contiene niveles bajos del compuesto psicoativo tetrahidrocannabinol (THC), en comparación con las plantas de marihuana, que es otra variedad; es una de las plantas de más rápido crecimiento en el mundo y puede crecer 4 metros de altura en 100 días y se calcula que 1 hectárea de cáñamo absorbe de 8 a 22 toneladas de CO2 al año, mucho más que cualquier bosque. Además, el CO2 acaba fijado de forma permanente en las fibras de cáñamo, que pueden utilizarse para muchos productos básicos, incluidos textiles, medicamentos, aislamiento para edificios y hormigón.

El estudio afirma que debe verse como una solución climática porque no solo funciona de manera efectiva en la captura de carbono, sino también por lo de su rápido crecimiento.

La planta se considera "purificadora de la naturaleza", ya que extrae toxinas del aire y las atrapa permanentemente dentro de sus fibras. Esto sumado a su rápido crecimiento, apenas cuatro meses tarda en alcanzar la madurez, la convierten en un elemento a tener en cuenta en cuanto a herramienta purificadora de gases de efecto invernadero y fuente importante de bioplásticos y biocombustibles.

Fuente: Muy interesante.

Te puede interesar