Hallan una nueva especie de dinosaurio herbívoro en la Patagonia

Ciencia 17 de octubre de 2021
Los fósiles del Menucocelsior arriagadai fueron descubiertos en rocas de unos 70 milllones de años en la provincia de Río Negro.
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Imagen ilustrativa.

El vasto territorio sobre el que se extiende la Patagonia argentina se ha erigido mundialmente como un sitio clave para descubrimientos paleontológico. Y cuando los amantes de esa disciplina piensan que ya lo han visto todo, un nuevo descubrimiento los vuelve a sorprender.

Tal es el caso de la expedición científica del paleontólogo argentino y explorador de National Geographic, Mauro Aranciaga Rolando, que ha permitido dar a conocer al menos cuatro tipos distintos de Saurópodos, gigantes criaturas herbívoras de cuello y cola excesivamente largos que hacían retumbar la tierra a su paso (tenían entre 5 y los 15 metros de longitud).

Dentro de este grupo, se recuperaron los restos de una nueva especie que los científicos llamaron Menucocelsior arriagadai. Su nombre hace referencia, primero, a los Menucos (enormes cuerpos de agua presentes en la zona) y a su destacado tamaño (Celsior significa “grande” en Latin). Y por el otro lado, a la familia Arriagada, dueños del campo donde se encuentra el yacimiento y quienes ayudaron en varias ocasiones a los miembros de la expedición.

Este hallazgo, se realizó en el mismo sitio donde el equipo liderado por Aranciaga Rolando extrajo el dinosaurio carnívoro Niebla antiqua, en octubre de 2018. El investigador también forma parte del Laboratorio de Anatomía Comparada y Evolución de los Vertebrados (LACEV) del Museo Argentino de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia" (MACN - CONICET) liderado por el paleontólogo Fernando Novas.

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Un escuadrón de grandes herbívoros

Gracias a todos los huesos recuperados, pudo saberse que el Menucocelsior alcanzó unos 10 metros de longitud, con un peso de unas 6 toneladas. Perteneció al grupo de los titanosaurios o “lagartos titánicos”, cuyo nombre se debe al gran tamaño de estos dinosaurios.

Junto al Menucocelsior fueron encontrados restos del pequeño dinosaurio Rocasaurus muniozi y otras dos especies que aún no tienen nombre. Entre todos los restos recuperados, se cuentan unos enormes y pesados escudos óseos conocidos bajo el nombre de osteodermos, y que fueron estudiados en detalle por el paleontólogo Jordi García Marsà. Estos escudos se disponían a modo de coraza flexible por sobre gran parte del cuerpo de todos los saurópodos, y los protegían de los ataques de dinosaurios carnívoros como el Niebla.

Lo que más llamó la atención de los paleontólogos fue encontrar al menos cuatro especies de estos gigantes herbívoros conviviendo en un mismo lugar. Esto solo ocurre en yacimientos de la provincia de Río Negro, pero no sucede en otras partes del mundo. Los paleontólogos aún no tienen en claro la razón y creen que es posible que cada saurópodo tuviera un rol especial en su ecosistema (llamado “nicho ecológico”) y, por ende, no competiría con otras especies por los alimentos.

Las rocas donde fueron hallados estos fósiles datan de unos 70 millones de años, según cuentan los investigadores, un poco antes de la caída del meteorito que extinguió a los grandes dinosaurios.

En aquel entonces la provincia de Río Negro era muy diferente a la que se conoce hoy en día. Estaba cubierta por bosques y selvas exuberantes repletas de plantas con flores, coníferas, helechos y que rebozaban de pequeños mamíferos, aves, serpientes, lagartos, dinosaurios y otros reptiles hoy extintos como los pterosaurios voladores.

Fuente: National Geographic 

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