Confirmado, mirar películas de terror tiene beneficios según la ciencia

Vanguardista 14 de julio de 2021 Por Carlos Maciel
Desde El exorcista hasta el Conjuro 3. No habría distinción, siempre que sean películas que generen miedo.
jason freddy
Freddy Krueger y Jason. Dos clásicos personajes del terror que fueron un éxito en los años 90.

Siempre están los planes para ir al cine a ver un film de terror, o ahora, con las plataformas de streaming, mirarlas en casa. Generalmente es un género elegido por los más jóvenes. Todos los años llega a las pantallas una buena cantidad de películas cuyo principal objetivo es provocar miedo en la audiencia. Y por lo general lo consiguen. Muchos investigadores se preguntaron por qué a tanta gente le gusta el cine de terror. ¿Qué los motiva a exponerse voluntariamente al miedo y la angustia, cuando estas son sensaciones negativas que la mayor parte del tiempo procuramos evitar? La ciencia responde que esto se relaciona con ciertos efectos cerebrales producidos por el miedo. Lo que hacen estas películas es activar el sistema límbico, el área cerebral –compuesto por partes como las amígdalas y el hipocampo– encargada de controlar las emociones y la vida afectiva.

Escena del Conjuro 3. El altar donde se realizaban brujerías.

Efectos físicos del miedo

El miedo origina cambios físicos de inmediato: aumentan la tensión sanguínea, el ritmo cardiaco y el metabolismo. Fluye más sangre a los músculos, sobre todo a las piernas (ya que el cuerpo se "prepara" para una eventual huida), y se incrementa también la capacidad de coagulación (como anticipo a una posible herida). Es por ello que las personas que son fan de las películas de terror suelen disfrutar también de otras actividades adrenalínicas, como los parques –al estilo de las montañas rusas– y los deportes y disciplinas de riesgo: paracaidismo, puentismo, etc.

It es una entidad diabólica que adopta la forma de un payaso. Se hizo una nueva versión de este clásico de los '90.

Algunos beneficios de las películas de terror

En general no sólo no se registran evidencias de que las películas de terror puedan originar traumas u otros problemas, sino todo lo contrario: existen trabajos científicos que señalan que podrían tener beneficios. Por ejemplo, podrían ayudar a superar traumas del pasado, que persisten incluso a nivel inconsciente, a través del recurso de enfrentar los propios miedos y, sobre todo, ver retratadas las experiencias de quienes sobreviven a acontecimientos dramáticos. Eso es lo que propone un estudio publicado en marzo en la revista "Horror Studies" por un investigador de la Universidad de Ohio, Estados Unidos.

Un análisis publicado el año pasado por científicos de Finlandia reveló que los sistemas neuronales que se ponen en acción al ver una película de terror desarrollan una "interacción compleja y dinámica". Y que esta actividad podría resultar como una suerte de entrenamiento, al evaluar las situaciones de "amenaza y vigilancia", para la toma de decisiones y la selección de respuestas. En 2017, por cierto, científicos de la Universidad de California utilizaron películas de terror para identificar –con ayuda de unos electrodos conectados a personas que las veían– los circuitos cerebrales claves para procesar el miedo. De este modo, trabajaban en el desarrollo de posibles tratamientos para la ansiedad y otros trastornos.

Con información de El Diario.

Carlos Maciel

Redactor y editor audiovisual. Escribo la sección Vanguardista. Apasionado de la radio en sus diferentes formatos y del trabajo en equipo. Enviame tu mensaje a [email protected]

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