Una nueva normalidad con viejos problemas

En Debate 18 de febrero de 2021 Por Max Bustos
En medio de la vuelta a clases presenciales, el retraso de la llegada de la vacuna, y el aumento generalizado de precios, la nueva normalidad parece presentar viejos problemas, de una forma maximizada. ¿Cuáles son las medidas que plantea el gobierno ante esta situación?
nuevanormalidad
Elementos de la Nueva Normalidad. Barbijo, transporte personal.

Ya casi que podríamos decir que el aumento de precios no es una noticia en sí, si no un continuum al cual nos acostumbramos y naturalizamos de mala forma. Con un aumento de precios mayoristas que fue del 5,6%, y que incluso superó la inflación del mes de enero, sumado a otros aumentos esenciales para la formación de precios, como el del combustible por casi sexta vez consecutiva, la discusión paritaria en las centrales obreras debería ser una Top Priority para el gobierno. No hay recuperación real, sin un aumento real en los ingresos de los trabajadores, que consecuentemente derive en consumo y reactivación económica. Pero al parecer, y de forma muy llamativa, el gobierno de Alberto Fernández no lo piensa de esa forma.

pexels-karolina-grabowska-4386421

Muchas cosas pueden decirse de Cristina Fernández, pero si hay algo que a Cristina como figura política no la describe, es la tibieza. Lo llamativo es que gran parte de su mesa chica, que hoy ocupa cargos de importancia, caso Axel Kiciloff, parecen haber súbitamente reculado de tomar el tipo de medidas que anteriormente no hubieran dudado en apoyar. En conclusión, podemos tranquilamente responder aquel misterio que los medios desentrañaban allá por fines del 2019; Alberto no es Cristina.

index

Ahora bien, la pregunta es... ¿Qué propone Alberto como alternativa? Podemos decir que, con Pandemia de por medio y todo, las grandes decisiones políticas de Alberto Fernández quedaron, en términos de poder real, en la periferia. El apoyo a Evo Morales, el no alineamiento del país con la OEA, y la aprobación del Aborto Legal (sumado a toda otras serie de ayudas y programas sociales que, aún golpeados ampliamente continuaron funcionando) son medidas que cualquier simpatizante del progresismo va a festejar. Pero la verdad, por más apática que sea a nivel imagen, es que no mueven la balanza ni para la clase media ni para los sectores más postergados.  

¿Cómo implementar la mentada nueva normalidad si las complicaciones estructurales siguen existiendo? A esto vamos cuando nos preguntamos antes cuál es el plan de Fernández, en un año electoral. No olvidemos ese detalle, es un año electoral, aunque no se vote en agosto por una cuestión sanitaria. Probablemente la respuesta sea que, gran parte del gobierno quiere seguir celebrando el éxito relativo de las medidas sanitarias, lo cual esta perfecto, pero no soluciona el resto. 

Una de las pocas medidas que vemos al respecto se dio esta misma semana, y tiene que ver con la imputación de grandes empresas por retención de productos de consumo masivo. La acción fue llevada adelante por La Secretaría de Comercio Interior, con aval de Matias Kulfas, ministro de Producción. Probablemente sea la primera vez en todo el mandato que escuchamos una acción concreta de esta Secretaría. Este es un punto sumamente débil del Frente de Todos, en el cual hay muchas instituciones que divagan en su inacción, no se sabe si por cuestiones políticas o prácticas. Claramente, algo que en el Gobierno de CFK no hubiera sucedido de esta forma, menos con una persona como Guillermo Moreno al frente. De nuevo, Alberto no es Cristina, está más que claro, por si algunos siguen dudando.

cristina-kirchner-guillermo-moreno-01

En algún punto, podríamos decir que frases como la vocación de diálogo del Gobierno no reemplaza la potestad del Estado de aplicar las leyes vigentes, es una desautorización política constante de parte de casi todos los sectores para con el Gobierno que, pareciera, se limita solamente a hablar/dialogar. Vemos exactamente el mismo accionar en otra de las grandes decisiones que tienen que ver con los ingresos a las arcas estatales: el proyecto de impuesto a las ganancias, que sería tratado en sesiones extraordinarias, y el cual busca que quienes ganen menos de $ 152.000 pesos no paguen ganancias.

En resumen: al principio podíamos ver algunas medidas tendientes a la protección de los ingresos, pero hoy toda esa serie de cuestiones queda corta a la hora de hacer una comparativa, y ver la amplia pérdida de poder adquisitivo del sector asalariado principalmente. Si el Gobierno de Alberto Fernández quiere mantener sus bancas en el congreso, deberá impulsar medidas que impacten inmediatamente en el bolsillo de la gente, dejando de lado aquellos logros a largo plazo.

pexels-cottonbro-4669141

Te puede interesar