Las consultoras volvieron a bajar sus estimaciones de variación del IPC del octavo mes. Ayudaron menores presiones de alimentos y bebidas y del servicio de electricidad.
El ranking presenta grandes diferencias entre los países de la región. Argentina, más allá de su desaceleración semestral, continúa entre las más altas.
La inflación esperada por la población tanto para agosto como para los próximos doce meses es notoriamente superior a que proyectan entidades privadas y que en parte luego son validadas por el Indec.
La escalada inflacionaria afecta fuerte el bolsillo de los argentinos, que se ven obligados a cambiar sus hábitos de consumo para cuidar su bolsillo ante la suba de precios.
El objetivo es evitar que los precios se disparen aún más en un mes que ya se anticipa complicado. La suba se aplicaría finalmente en abril, con un porcentaje aún por definir.